
Panamá lanza plan de licitaciones eléctricas a largo plazo: “Evitaremos quedar expuestos al mercado spot”, señala Secretario de Energía

Ciudad, 21 de enero de 2026. El Gobierno presentó un plan de licitaciones eléctricas de largo plazo que busca garantizar el suministro del país y reducir la exposición al mercado ocasional, mediante contratos con precios fijos que abarcan energía renovable, respaldo con plantas térmicas y reconversión de unidades existentes, ejecutado por ETESA con la aprobación de la ASEP y con directrices de política pública de la Secretaría de Energía.
Según el Secretario de Energía, Rodrigo Rodríguez J., las cuatro licitaciones previstas, dos en 2026, una en 2027 y otra en 2028, forman parte de un proceso que busca garantizar estabilidad en tarifas, seguridad operativa del sistema y menor exposición a la volatilidad del mercado. “No podemos seguir apostando al mercado spot. Es volátil. La única forma de garantizar estabilidad en las tarifas es con contratos firmes y planificados”, señaló.
La licitación 01-25, prevista para marzo, contempla contratos de veinte años para proyectos nuevos, eólicos e hidroeléctricos. Para plantas existentes, los contratos serán a diez años tanto en energía como en potencia, y se incluye un bloque a doce años para la reconversión de plantas térmicas, con el objetivo tener el respaldo térmico suficiente que permita darle confiabilidad y seguridad al sistema ante cualquier evento. “El sistema necesita flexibilidad y estas plantas tienen esa capacidad de respuesta”, afirmó.
Además, se abrirá espacio para que plantas térmicas no reconvertidas puedan aportar respaldo operativo al sistema en condiciones reguladas, lo que según Rodríguez es fundamental también para mantener la seguridad del suministro.
La Secretaría de Energía indicó que estos procesos se mantienen conforme a la planificación energética y los objetivos de política pública definidos. Las licitaciones actualmente en curso, orientadas tanto a nueva capacidad renovable como a plantas existentes, térmicas y renovables, se sustentan en un “diseño técnico y regulatorio con reglas uniformes y criterios transparentes, que no admiten adaptaciones circunstanciales injustificadas”. Sus objetivos principales son garantizar la confiabilidad y seguridad del sistema, así como la eficiencia económica y un efecto directo en la sostenibilidad de las tarifas del sector eléctrico.
Rodríguez sostuvo que el enfoque adoptado busca precisamente evitar impactos negativos en la tarifa. “El objetivo es reducir la exposición a precios altos y variables, con energía a precio fijo, sin indexación, y con respaldo térmico planificado. Lo que se busca es estabilidad para los usuarios regulados”, explicó, al señalar que el diseño responde a criterios técnicos y no a decisiones coyunturales.
Consultado sobre una posible exportación de la energía contratada, Rodríguez fue claro en que el destino es interno. “El objetivo es nacional. Si hay excedentes, podrían exportarse siempre y cuando se atienda la demanda nacional primero, pero ese no es el propósito principal”.
Finalmente, Rodríguez afirmó que no se contemplan adaptaciones fuera de ese marco. “La meta es asegurar confiabilidad, cobertura e impacto positivo en la tarifa, sin improvisaciones”, concluyó.
